domingo, 4 de abril de 2010
Incesto*
Los de los años 30 (s. XX), contienen los textos que dan cuenta de una de las relaciones amorosas y sexuales más célebres de la litertaura, la de la autora que comentamos con el también escritor Henry Miller. Se han publicado como libro esos pasajes; y dicho texto inspiró a la también famosa película: Henry and June.
El libro que comentamos, no obstante, no se circunscribe solamente a la relación de Nin con Miller y su esposa June, sino que abarca las relaciones erótico sentimentales que la autora mantuvo con su esposo Hugo, sus dos psicoanalistas, otros escritores de la época como Artaud, y su propio padre. De allí el título del libro.
En sus más de 400 páginas, el lector se verá envuelto en una historia que tiene valor en sí misma, por lo que tiene de amor, de aventura... y de vida. Pero también por la maestría con la que es contada, y por los cientos de pensamientos y reflexiones con las que glosa Ananïs Nin su diario vivir.
El libro no pudo ser publicado hasta que murieran todos los que pudieran sentirse afectados, según deseo de la propia Nin.
Además de las páginas en las que se cuenta el incesto, nos parece realmente impactante el relato que hace la autora del aborto al que se sometió más de 6 meses después de que quedó embarazada de Miller.
Sin duda se trata de un libro de lectura obligatoria para quienes les interese la vida misma.
*Incesto. Diario No Expurgado. Nin, Anaïs. Ed. Siruela. 1995
La Noche Detenida*
Pero cuando se creían lejanos los días del holocausto judío y la barbarie nazi, estalló la guerra en los Balcanes, entre las naciones que antes conformaban Yugoslavia. De esa historia con la que Europa concluye el siglo XX, acaso uno de los capítulos más atroces haya sido el cerco a Sarajevo por parte de los Servios. Las reflexiones al respecto por parte de Susan Sontag son de lectura obligatoria.
Pero no es de esta autora norteamericana de quien queremos ocuparnos en esta ocasión, sino de la novela "La Noche Detenida" del periodista y escritor español Javier Reverte. La historia está ambientada en Sarajevo, precisamente en los días del cerco y los francotiradores matando gente cual palomas.
Reverte recurre a insertar en medio de la guerra una historia de amor para intentar un paralelo que desnude la irracionalidad de éste y todo conflicto bélico. Siento, sin embargo que no lo logra del todo, como el mismo periodista protagonista de la novela lo confiesa, cuando se pregunta si los reportajes que escribió sobre Sarajevo serían capaces de transmitir tanto dolor y violencia.
Hace ya muchos años que leí "El hombre es bueno", de Leonhard Frank, y creo que ese libro logra mucho mejor lo que se propuso Reverte, aunque claro, refiriéndose a otra guerra.
Con todo, el libro logra un ritmo suficiente para atrapar al lector y tiene algunas páginas notables, con reflexiones acerca del periodismo, el amor, y claro, la guerra.
Se puede conseguir en versión pirata, pero viene con algunos errores tipográficos.
* La Noche Detenida. Reverte, Javier. Ed. Plaza y Janés. España, 2002.
El zoo a través del cristal*
Se trata de un libro que obtuvo el premio Copé de Oro en el año 2007, bajo un jurado de primera, lo que nos da una idea de la calidad del mismo.
Castro nos introduce en el mundo del zoo, un lugar que hace las veces de cárcel de exterminio, y que ha extendido sus dominios al mundo entero. El planeta es un zoo, en el que todas las especies corren peligro, y donde paradógicamente se han construído otros zoos para proteger (encarcelar) a los ejemplares sobrevivientes de las especies en extinción.
Estamos entonces ante un conjunto de poemas de raigambre ecológica, pero con la fuerza y la pasión que solo la buena poesía puede darle a los temas que toca. En otras palabras no hay aquí atisbo de proclama ni mucho menos de panfleto.
El panorama está cargado de pesimismo, hay algo en la especie humana que no marcha, recordamos en este instante al agente de Matrix que tortura a Morfeo, argumentando que los humanos son como virus. Pero Castro guarda un lugar para la esperanza, en la mirada aún no corrompida de una niña.
Un libro que merece leerse varias veces.
Por cierto hay un poema ambientado en Arequipa al que los antologadores deberían "cazar". Ya ven, ni los versos se salvan de la salvajada humana.
*El zoo a través del cristal. Castro Morgado, Rocío. Ed. Copé, Lima, 2008.
Dos noches de placer*
El libro viene con un prólogo de Alejandro Sawa que nos da noticias de este atormentado autor muy poco conocido y de su predilección por la literatura erótica, y cómo el libro que comentamos ha sufrido su propia peripecia editorial.
Se trata de un relato que tiene al tribadismo (relaciones sexuales lésbicas) como principal argumento narrativo, aunque también se cuentan relaciones heterosexuales, tríos, bestialismo, orgías y otras historias que los lectores -que no hayan pasado por "Memorias de una pulga"- no creerían que se trata de una obra escrita en la primera mitad del siglo XIX.
Pese a su antigüedad, el relato logra despertar los sentidos, lo que ya es bastante en esta sociedad al mismo tiempo pronográfica y castradora.
Si lo consiguen, échenle mano, no tiene pierde.
* Dos Noches de Placer, A. De Musset. Ed. Chapultepec, México, s/f.
A Propósito de Lenin*
Y Zizek lo consigue, aunque es verdad que en largas páginas a penas si asoman las ideas del líder de la revolución bolchevique, pero a lo largo del libro se respira su espíritu y hay capítulos enteros dedicados a dialogar con sus postulados. El de la verdad universal leniniana (la del partido) que Zizek plantea como respuesta al relativismo paralizante de la posmodernidad es verdaderamente notable.
Sin embargo los capítulos que yo considero de lectura obligatoria para quienes gustan leer solo fragmentos y los antologadores de fotocopias, son los dedicados al análisis del "capitalismo cultural".
Zizek es además brillante en todo sentido, al principio demanda un esfuerzo de atención que a veces la combi no permite, pero sus referencias al psicoanálisis, a San Pablo, al arte, y en especial al cine son un deleite intelectual.
El libro tiene sin duda un mensaje revolucionario y nos aclara que la revolución está fuera de los marcos de la democracia liberal burguesa, y que ésta tiene que apuntar y derribar al capital, y que esa tarea enmarcada dentro de la lucha de clases se nutre también de los nuevos movimientos sociales: feministas, ecologistas, etc.
Salpicón de ideas.
El capitalismo no hará nada para detener el desastre ecológico, porque le conviene que éste se produzca, será el marco en el cual se dará la nueva revolución industrial. Por supuesto que eso costará cientos de millones de vidas, pero cuándo eso le ha importando al capital. ¿O hemos olvidado la acumulación originaria descrita por Marx, la Primera y Segunda Guerra Mundial?
Las actuales condiciones parecen indicar que no existen posibilidades para el triunfo de la revolución, esa es la razón principal por lo que tenemos que hacerla, esa fue la lección principal de Lenin.
A Propósito de Lenin, Slavoj Zizek. Ed. Akal, Madrid, 2004
De vuelta a la combi
No sé cuántos libros haya leído últimamente, pero prometo tratar de ponerme al día, como cuando los cobradores de las combis se bajan de las mismas y emprenden la carrera hacia el reloj tarjetero, es decir con un poco de trampa o con tiempo atemporal para decirlo con las palabras de Manuel Castells.
Gracias Luis Alfredo, porque de eso se trata la vida, de leer y de joder (en el sentido español de la palabra, claro).
¿Bajan? "Nadies" (recontra sic)
martes, 29 de septiembre de 2009
Cuente don Pepe cuente
PRESENTACIÓN DEL LIBRO “CUENTE DON PEPE… CUENTE (2)”
Texto leído con motivo de la presentación del libro “Cuente don Pepe… cuente” de José Falconí Picardo, llevada a cabo el 6 de enero del 2007 en las instalaciones del Club Internacional de Arequipa, Perú
Es preciso, sin embargo, decir que las discrepancias señaladas no me disgustan en lo absoluto, sino todo lo contrario, pues siempre es más provechoso leer cosas que no concuerdan completamente con lo que uno piensa o hace, que leerse a uno mismo en las obras de otros. Además, este hecho convierte a esta presentación en un acto más democrático libre de las lisonjerías que son habituales en este tipo eventos y que los convierten casi en un monólogo tedioso, perdiéndose la oportunidad de un diálogo acerca de la obra que espero con mis palabras poder iniciar.
A menudo mis amistades me preguntan: “¿algún día te vestirás de gente?” Así que como verán esta noche hice mi mejor esfuerzo por parecer “formal y cortés” como dice la canción, claro que viéndoles a ustedes siento que no lo he logrado del todo, en fin, siempre es bueno conservar algo de autenticidad, a veces es lo único que nos queda. Y en ese sentido un primer mérito que hay que reconocer a José Falconí Picardo es que su libro es auténtico en el sentido cabal de la palabra, aquí no hay impostación ni amaneramiento alguno. Yo apenas conozco al autor, esta es la segunda vez que lo veo en mi vida, pero no necesito más para darme cuenta que quien se sienta frente al procesador de textos a la hora de escribir sus cuentos, es el mismo José Falconí que camina por las calles, que trabaja en su oficina, que conversa con su familia, y que juega con los más pequeños. Basta leer sus cuentos para darse cuenta de esto de manera inmediata.
Entonces, si decimos que el autor del libro es José Falconí, ni más ni menos, es necesario decir quién es José Falconí, pero mejor dejemos que el se describa así mismo, en la solapa del libro dice lo siguiente: “contador público, licenciado en educación, articulista y comentarista, docente universitario, administrador por vocación, cocinero por necesidad, jardinero por obligación, chofer de jaranas por abstemio, parrillero por voluntad, quiropráctico por emergencia, podólogo por absoluta necesidad del paciente, gasfitero, carpintero, peluquero, pintor, crítico y consejero por metiche”. La autobiografía sigue, pero detengámonos aquí un momento. Como se puede apreciar, Don Pepe es mil oficios, pero no consigna en la larga lista, el de escritor. Eso me parece importante y revelador para entender la obra que comentamos, pues en nuestro parecer, no tiene mayores pretensiones literarias, aquí no hay nadie tras un comentario auspicioso en la página de crítica literaria de algún diario nacional, sino que las preocupaciones del autor marchan por otro lado, ¿por qué lado? Eso lo descubrimos cuando seguimos leyendo la contratapa, dice nuestro autor de sí mismo que es “hijo de sus padres, hermano de sus hermanos, tío de sus sobrinos, amigo de sus amigos”. Yo creo que este libro es eso, sobre todo, un regalo para los amigos, o como dice en la dedicatoria: para los ahijados.
Pero no es un regalo de esos que se hacen para salir del paso o para desprenderse de un regalo recibido y que no nos gustó, sino que es de esos regalos con los que se espera ayudar a quien lo recibe, es uno de esos regalos que uno recibe agradecido por lo útil que nos resultará.
Y es que aunque Don Pepe, diga en el prólogo que la edad lo ha convertido en tío de todos, en realidad lo que quiere es hacernos a todos sus sobrinos, tiene el autor una vocación por el consejo (el que se escribe con s) que lo lleva a invertir dinero, tiempo y esfuerzo en publicar libros que espera puedan ayudar a sus sobrinos a tener una vida mejor. Es pues, uno de esos tíos, con los que uno no siempre está de acuerdo, pero que todos quisiéramos tener. Es de los tíos que dan propina, de los que visitan en Navidad y en los cumpleaños con un regalo. Hoy no es ni nuestro cumpleaños, ni Navidad, pero nuestro tío no se ha amilanado y nos ha traído este regalo. Y es que es bajada de Reyes, la fecha escogida para la presentación del libro, a ese respecto resulta también reveladora.
Y siendo José Falconí el tío de todos, sus historias no pueden ser de esas que sólo le suceden a una persona en un millón, sino de esas que componen la vida de todo el mundo; los personajes de sus cuentos son como él mismo se describe en la solapa: “un ciudadano cualquiera de una ciudad cualquiera”.
Pero para que no digan que sólo he leído la solapa, continuemos con nuestro análisis.
No sólo los personajes y el autor son como cualquiera, sino que del lector tampoco se exige otra cosa, los cuentos están concebidos de tal manera que pueden ser perfectamente abordados y entendidos por el gran público, no hay pretensiones lexicográficas para presumir de erudito, ni enrevesadas figuras literarias dirigidas a la elite, lo que sumado a su formato de cuento breve, convierte a este libro en uno de fácil y amena lectura. Y es que, pienso yo, ese es el objetivo de nuestro autor, llegar a la mayor cantidad de gente posible. Ya hemos dicho que este libro ha sido concebido como un regalo, pero no es un regalo cualquiera, es un regalo para todos. Se me podrá objetar que los aquí presentes han pagado por el libro, pero debo corregirles, lo que se ha pagado a lo sumo es el papel, las tapas, la impresión; pero un libro es mucho más que eso, yo soy de los que creen que los libros son intangibles, son una suerte de fantasmas que merodean en medio de las letras, lo que han pagado es eso, las letras; los fantasmas, que es lo verdaderamente valioso, son el regalo de Don Pepe.
Hemos dicho hace un instante que José, mi tocayo, no tiene ínfulas de literato, pero sí tiene pretensiones de pedagogo, de hecho es profesor, pero no se trata de uno cualquiera, sino de aquellos que conciben la experiencia como sabiduría. En el último cuento titulado “Jíbaro” la joven especialista en psicología no puede encontrar y mucho menos resolver el problema de la niña protagonista, esa tarea la van hacer dos viejos maestros jubilados. Estamos pues ante una obra didáctica, en el sentido que pretende enseñar a los que leen, y en el sentido que está escrita desde la sabiduría que dan los años. Repetimos, don Pepe es nuestro tío, y nosotros los sobrinos, no podemos menos que quererlo y agradecerle su regalo.
El libro se inicia con una noticia de la imprenta casi surrealista, dice: “El interior de esta publicación se ha impreso en papel bond de 75 gr., con tinta ecológica negro intenso; la cubierta, en cartulina foldcote calibre 12, con tintas ecológicas a todo color y baño de plástico impermeabilizante; y el empaste, en vulcanización asfáltica con fibra sintética”. Felizmente, es la única parte del libro que no se entiende, el resto es diáfano y hoy en día esa es una virtud a tener en cuenta.
Los nombres de los personajes de los 11 cuentos que componen el libro merecen un comentario: Juan, María, Pedro, Quico, don Lucho, José, Rosa, Germán, Enrique, Jaime, Jorge, Ruth, etc. Como ven: ciudadanos cualesquiera de una ciudad cualquiera, y sus historias le pueden pasar también a cualquiera, ese es también otro mérito. Y es que nuestro escritor, contrariamente a la moda posmoderna, no está obsesionado por la forma, sino por el contenido, por el mensaje: nadie muere de amor, el amor a la patria, el mundo da vueltas, no es fácil salirse con la suya, no debemos darnos por vencidos, el amor familiar, el derroche, la importancia de la fe en Dios, el trabajo y la envidia, y el amor por los niños podrían haber sido, por tesis o por antítesis los títulos de los cuentos que componen el libro que nos reúne esta noche; pero si se fijan, sólo he trucado 10 títulos, me falta uno, se trata del que lleva por nombre “El Cumpleaños”, que es el que más me gusta y el que no suelta la moraleja tan espontáneamente como los otros, se trata de una celebración onomástica como lo revela el título, en la que no pasa nada extraordinario, salvo un inofensivo corte de electricidad por la mañana; pero que sin embargo muestra la tragedia humana en toda su magnitud, ninguno de los planes que se hizo la cumpleañera pensando en su felicidad se cumple, se cumplen más bien los de los otros, pero estos otros la quieren, son sus amigos y familiares, pero inadvertidamente desnudan su vida tal como es: privaciones, dedicación a los otros, una vida casi ajena. Ella sólo quería un par de zapatos nuevos, pero al final de la jornada solo obtuvo una enorme pila de platos sucios. Hay algo del naturalismo francés es este cuento, acaso sea el único en el que se filtra un pesimismo filosófico. Al leerlo no pude evitar recordar a Carver, el escritor norteamericano que se caracteriza por escribir supuestamente historias cotidianas, esas que les pasan a los ciudadanos cualesquiera de una ciudad cualquiera, pero que al final nos dejan desnudos, tiritando de frío, miserables como somos. Ciorán, el filósofo rumano, también viene a colación cuando en su libro: “De la inconveniencia de haber nacido”, sentencia que la tragedia humana no es la muerte, sino el nacimiento, y el cuento se trata de un cumpleaños, que cruel paradoja, como si la fecha del natalicio viniera año tras año para develarnos en toda nuestra fragilidad; algo así como la idea del eterno retorno de Niertzche, pero un trágico retorno. No somos super hombres como quería el autor de “Así hablaba Zaratustra”, más bien somos mediocres como tan magistralmente nos retrató José Ingenieros.
Otro cuento que está entre mis favoritos es “Aniversario”, donde una fiesta popular sirve de escenario para retratar casi con sutiliza pero al mismo tiempo descarnadamente, el machismo y el maltrato infantil en su real y espantosa magnitud, y que desgraciadamente es tan frecuente en nuestra sociedad.
Es de mal gusto hablar en una presentación de cada uno de los cuentos, pues les quita el factor sorpresa que a veces es imprescindible para una exacta apreciación de su calidad. Por ello, sólo voy a hablar de uno más: el primer cuento del libro: “Amor y Distancia”.
Se trata de la historia de Juan, María y Pedro. Los dos primeros sostuvieron un intenso romance en los primeros años de universidad y es que como dice el autor, a menudo los templos del saber se convierten en templos del amor, dato curioso porque por lo general el amor está relacionado con un decaimiento en el estudio; bueno, esta pareja no era así, al menos él se dedicaba a su formación profesional con tanto esmero como si fuera un misógino consumado (claro que el amor también tenía su espacio), y esto precisamente hace que obtenga una beca para irse a estudiar al extranjero, por supuesto, vinieron las mentiras universales: pese a la distancia nos seguiremos amando, regresaré para casarnos, te escribiré todos los días, etc. Sólo que esta vez el muchacho estaba dispuesto a cumplir su promesa y su asiduidad epistolar motivó que surgiera una amistad entre María y el cartero, Pedro; esta amistad luego se convertiría en amor y matrimonio, unión que no pudo evitar ni siquiera el regreso de Juan que volvió de los Estados Unidos a cumplir lo prometido. No sé exactamente cuál podría ser el mensaje que José Falconí quiso darnos con este relato, pero la moraleja que se me antoja podría ser: más vale cartero en mano que cien becados volando.
En una sociedad ultramediática, leer es ya un mérito; escribir mucho más, por supuesto; y publicar, casi un acto de heroísmo. Ahora, si se trata de un libro lleno de consejos para la vida en momentos en que la muerte se ha convertido en espectáculo, recordemos la transmisión televisiva del ajusticiamiento de Hussein y que la violencia campea en todos lados: hoy los periódicos nos hablaron de contusos y heridos graves por una gresca descomunal que se inició porque un camión dañó ligeramente un toldo; entonces tenemos que regocijarnos de estar aquí y sentirnos los sobrinos de este tío que sabe transformar su cariño a la humanidad en bellos y emocionantes relatos.
Por ello debo terminar esta presentación, repitiendo la misma frase con la que empecé: Cuente don Pepe cuente…
